Obtén la app

🍗 Hígado de pollo

Carne, pescado y huevosDesde 6 meses

Nota sobre alérgenos

El hígado de pollo no es un alérgeno común, y tener alergia al huevo no suele significar que el niño vaya a reaccionar al pollo. A partir de los 6 meses, empieza con una cucharadita de hígado bien cocido y triturado, mejor temprano en el día, para poder vigilar durante las horas siguientes si aparece sarpullido, hinchazón o vómitos.

Cómo servir

El hígado de pollo es blando, de sabor suave y rico en hierro, pero tiene muchísima vitamina A, así que ofrece una porción pequeña (1–2 cucharadas) no más de una vez por semana. A los 6–8 meses, aplástalo con papa, camote o arroz, o unta en capa fina un paté casero suave sobre tiras de pan tostado; desde los 9 meses, ofrece trocitos blandos o mézclalo en albóndigas.

Preparación

Retira la grasa, los nervios y las partes manchadas de verde; luego cuece, cocina al vapor o saltea los hígados hasta que no quede nada rosado por dentro y alcancen 74 °C. En los patés el hígado de pollo a menudo queda poco hecho y puede transmitir Campylobacter, así que cocínalo por completo antes de triturarlo. No añadas sal; la cebolla o un poco de manzana dan un sabor suave.

Textura y riesgo de atragantamiento

El hígado de pollo cocido es blando y fácil de aplastar, pero si se cocina de más queda firme y se desmigaja, y el nervio que lo une es correoso. Quita el nervio, cocínalo solo hasta que esté hecho, mantenlo jugoso con un poco de caldo o puré y vigila siempre a tu bebé mientras está sentado erguido.

Fuentes: cdc.gov · cdc.gov · healthychildren.org · healthychildren.org · nhs.uk · nhs.uk

Las edades de inicio son una guía típica para bebés sanos nacidos a término que muestran signos de estar listos. Tu pediatra puede aconsejar de manera diferente, especialmente si hay antecedentes familiares de alergia.