Palitos de manzana y avena horneados suaves para la dentición
Las listas de alérgenos cubren los alérgenos prioritarios en la receta tal como está escrita. Siempre revisa tus propias etiquetas de ingredientes e introduce cada nuevo alérgeno por separado al principio.
Ingredientes
- 150 g (aproximadamente 1 2/3 tazas) de copos de avena, triturados hasta obtener harina fina (certificada sin gluten si se evita el contacto cruzado)
- 180 g (3/4 taza) de puré de manzana sin azúcar, sin edulcorantes añadidos
- 1 plátano maduro, unos 100 g (3 1/2 oz), bien machacado
- 1 cucharada (15 ml) de aceite de oliva suave o aceite de coco sin refinar
- 2-3 cucharadas (30-45 ml) de agua, según sea necesario
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1 cucharada (8 g) de harina de avena extra, para espolvorear
Método
- 1. Calienta el horno a 180°C / 160°C con ventilador / 350°F y cubre una bandeja con papel de horno.
- 2. Mezcla la harina de avena, la canela, el puré de manzana, el plátano machacado y el aceite, añadiendo agua cucharada a cucharada hasta obtener una masa suave y manejable que mantenga su forma; más suave que la masa quebrada y deliberadamente no una masa dura de galleta.
- 3. Sobre una superficie enharinada, aplana la masa hasta 1,5 cm (5/8 pulgada) de grosor y corta en palitos de unos 9 cm de largo y 2 cm de ancho. Redondea las esquinas con los dedos. Mantenlos gruesos: los palitos finos se secan y endurecen en el horno, y un palito horneado duro es un peligro de asfixia.
- 4. Hornea solo 18-22 minutos, hasta que estén firmes por fuera y aún suaves y húmedos por dentro. NO hornees una segunda vez ni los seques; deben seguir siendo aplastables, no quebradizos.
- 5. Enfría completamente y luego haz la PRUEBA DE APLASTAMIENTO en un palito de cada lote: debe aplastarse fácilmente entre el pulgar y el índice. Si algún palito está firme, crujiente o se rompe en lugar de aplastarse, todo el lote no es seguro para morder: desmígalo en papilla o yogur y hornea el siguiente lote durante menos tiempo.
- 6. Repite la prueba de aplastamiento en el palito que vayas a dar, cada vez que lo sirvas, incluso después de refrigerar o recalentar. Un palito que se haya secado en el almacenamiento no debe ofrecerse.
- 7. Sirve solo con el bebé sentado completamente erguido y un adulto al alcance de la mano. Retira el palito y reemplázalo cuando se haya mordido hasta un cabo de menos de unos 5 cm, y retíralo inmediatamente si se desprende un trozo firme.
- 8. Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 2 días, o congela en porciones individuales hasta 1 mes; descongela completamente y vuelve a probar antes de servir. Desecha los que se hayan secado o endurecido en lugar de intentar rehidratarlos.
- 9. Opciones adicionales para encías irritadas: una lanza gruesa de calabacín o zanahoria cocida al vapor y enfriada en el refrigerador (nunca congelada dura, que es tan dura como una verdura cruda), o un paño limpio y húmedo enfriado en el refrigerador para que el bebé lo muerda. Los palitos de verduras crudas crujientes y las galletas duras compradas no son adecuados en ningún momento durante el primer año.
Cómo servir según la edad
6–8 meses
Esta es la etapa para la que están diseñados estos palitos: un bastón de 9 cm (3 1/2 pulgadas) de largo y 2 cm de ancho para que sobresalgan varios centímetros del puño cerrado para el agarre palmar (con toda la mano). El bebé lo muerde y lo chupa mientras se ablanda contra las encías; es una herramienta para morder, no una fuente de calorías.
9–12 meses
Corta los palitos suaves en cubos del tamaño de un guisante de 1 cm (1/2 pulgada) que aún se aplasten entre el pulgar y el índice, y coloca unos pocos a la vez para que el bebé practique la pinza, levantando cada uno entre el pulgar y el índice: buena práctica para la motricidad fina y más fácil de manejar una vez que salen los dientes.
Nota pediátrica
Las galletas comerciales para la dentición suelen estar endulzadas, y chupar prolongadamente cualquier alimento endulzado recubre los dientes en erupción con azúcar y favorece la caries temprana, por lo que un palito horneado sin azúcar es mucho mejor para los dientes. El punto crítico es la textura: una galleta dura y seca no se disuelve con la saliva y puede romperse en un trozo firme que obstruya las vías respiratorias del bebé, así que cualquier cosa que se ofrezca para morder debe pasar primero la prueba de aplastamiento entre el pulgar y el índice; esa prueba, no la receta, es la verdadera barrera de seguridad. La avena no es un alérgeno de trigo, pero elige avena certificada sin gluten si el contacto cruzado con gluten es relevante para tu familia.
Guía de referencia: https://www.healthychildren.org/English/ages-stages/baby/feeding-nutrition/Pages/default.aspx
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